El glamour, algo tan deseado como difícil de conseguir. Para
tener glamour hay que ser fuerte y constante. No basta con decir soy glamoroso
hay que luchar para conseguirlo y seguir a ciertas normas, no obedecer las
reglas del glamour sino vivirlas. Despiertos o dormidos, vestidos o desnudos,
vivos, muertos y después de muertos.
1º consejo
Salir de la ducha impecable mente peinados y maquillados. Los hombres glamorosos salen de la ducha afeitados. Un pelo fuera de su sitio, caído y mojado no es glamoroso. Podríamos pensar que es sexy pero no hay que confundir sexy con glamour. Parece fácil en la ducha, pero cuando hayamos aprendido con la ducha hay que pasar a la bañera y aún a la piscina. En caso muy necesario podemos usar para el pelo una toalla como turbante, pero sólo en casos de urgencia. Para el caso del maquillaje, ponerse una toalla en la cara no es glamoroso así que a practicar. El baño en la bañera será siempre con espuma, los patitos amarillos tienen gracia, pero no son glamorosos.
2º consejo
Cuando tengamos dominada la ducha practicaremos en la
piscina. Nunca saldremos de la piscina por la escalerilla, siempre por el borde
y nos sentaremos en el borde de la piscina, eso para salir. Para entrar podemos
usar la escalerilla o saltar. La escalerilla es más fácil, pero obliga a
soltarse para nadar y si no hemos dado lecciones de dar vueltas nadando es
mejor optar por el trampolín. Este será siempre bajo y se cimbreará mucho.
Nunca saltar de pie, siempre de cabeza, con estilo y las piernas y los brazos
bien estirados. No olvidar jamás que el peinado y el maquillaje no deben
mojarse. Podemos practicar, la primera vez, a zambullirnos con un casco de buzo
unido al cuello con papel de aluminio, pero sólo la primera vez.
3º consejo
Las duchas y piscinas ya no guardan secretos para nosotros
así que vamos a la playa. No vale cualquier playa, una playa con glamour debe
tener olas que rompen con una espuma de al menos dos metros de altura. La
lección consiste en salir de entre la espuma de las olas poniendo un pie
delante del otro, el pelo seco y bien peinado, los labios pintados y no
olvidarse del maquillaje. Salir del mar a gatas, escupiendo algas y arena no es
glamoroso.
4º consejo
Salir del agua con los pelos incontrolados no es nada
glamoroso. El afeitado y la depilación pueden traicionar. Especialmente pecho y
espalda en hombres y sobacos y piernas en mujeres. En hombres algo de vello en
el pecho es admisible, incluso bueno. Pero atención, un poco de vello, un
chimpancé no es glamoroso ¿Y el pubis? Buena pregunta. Con el pubis pasa como
con la cabeza. Unas personas tienen demasiado pelo y otras demasiado poco, o
incluso nada. El vello del pubis nunca debe sobresalir de la ropa interior ni
del bañador, sobre todo por las ingles, cortar, recortar y depilar siempre que
se necesite. Muy, muy, muy importante, el color del pelo de la cabeza debe ir a
juego con el color del vello del pubis. Un corazoncillo tatuado bajo el vello
púbico puede ser glamoroso. Un pubis con un pelo feo no es glamouroso, pero
ojo, hacerse tirabuzones en ese sitio
tampoco es glamoroso.
5º consejo
Sobre la piel no hay reglas precisas sobre lo que es glamoroso,
pero sí sobre lo que no es glamoroso. Una cicatriz pequeñita o un lunar pueden
pasar, una arruga o un grano jamás. El acné no es glamoroso. La flacidez no es
glamorosa pero un mal lifting o mucho Botox arruinan el glamour seguro.
6º consejo
La vestimenta es importante, aunque en ocasiones es mejor
quitársela. Puede ser de marca o de mercadillo siempre que usemos la ropa
adecuada en el momento y lugar adecuado. Tiritar de frío no es glamoroso, pero
sudar es lo menos glamoroso que se pueda imaginar, excepto en el gimnasio. Que
te derramen una copa de vino en la camisa (eso sí vintage del 62 como poco)
puede tener su gracia, un puré de acelgas en el pantalón no tiene ningún
glamour.
7º consejo
Los viajes con glamour son en yate privado. Coche, tren,
avión, etc.… por mucho lujo que tengan no tienen glamour. Confundir el lujo y
el dinero con el glamour es fácil, pero es un error. Muchos millonarios tienen
todo eso y más pero el glamour no se puede comprar. La vulgaridad no es glamorosa.
8º consejo
Por la boca muere el pez y podemos tener una imagen hiper
super radiante, pero nos puede pasar como a Lina Lamont en la película cantando
bajo la lluvia, su voz asesinaba su glamour. No podemos cambiar nuestra voz, de
momento, pero podemos hacer mucho con los acentos y las palabras. Equivocarse y
decir una tontería puede ser glamoroso, soltar porquería por la boca no es para
nada glamoroso. Glamour es una palabra
francesa y en español diremos glamur y glamoroso. Preguntar cuando no sabemos
es más glamoroso que soltar una barbaridad.
9º consejo
Ultimo, pero importante es sonreír. Si puede ser una sonrisa
sincera y bonita mejor, pero si no es esa la situación no importa, hay que sonreír
siempre. Te atropella un tren, pues sonriendo. Te suicidas, pues sonriendo. Las
broncas, gritos y llantos en privado, procurando que sean broncas, gritos y
llantos con glamour, eso sí. Se puede admitir un desahogo terapéutico al año.
Puedes romper jarrones de porcelana, no platos corrientes y al arrojarlos a la
cabeza del ser odiado lo haremos con un movimiento glamoroso, porque una cosa
es desahogarse y otra muy distinta es perder el glamour.
En resumen:
tener glamour es duro y difícil de mantener y basta un
segundo para perderlo y una vez perdido no se recupera jamás.




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